viernes, abril 09, 2010

Del archivo: Cloverfield (2008)

El cine de monstruos hipermoderno

En Cloverfield (ídem, EUA, 2008), desolado, tensísimo y finalmente brillante ejercicio de estilo del neoyorkino Matt Reeves (capítulos de la TVserie Felicity), los amigos del jovencísimo vicepresidente de cierta compañía transnacional en vías de ser transferido a Tokio Rob Hawkins (Michael Stahl-David), serán testigos en directo de un mortífero y brutal ataque a Manhattan por una misteriosa criatura gigante: tanto Marlena Diamond (Lizzy Caplan) como Lily Ford (Jessica Lucas), el metiche documentalista improvisado que dispara la ficción fílmica con su cámara en mano Hud Platt (T.J. Miller) y el hermano de Rob, Jason (Mike Vogel), realizarán una intestina travesía límite para sobrevivir, atrapados entre el monstruo y el ejército.

El cine de monstruos hipermoderno es un impactante objeto teórico que retorna con suma inteligencia fílmica a la irritante/seductora estética del cine con cámara-protagonista que inició Cassavettes, defendió Rohmer y sistematizó el movimiento danés Dogma, y que tuvo su filme-límite hasta las últimas consecuencias en el siglo pasado con El proyecto de la bruja de Blair (Mirrick-Sánchez, 99).

El cine de monstruos hipermoderno despliega su exceso de complejidad porque "el espacio se convierte en un recipiente aislado e inerte donde el fuera de campo queda asfixiado porque siempre está pasando algo en campo" (Marie Anne Guerin el El relato cinematográfico) y además porque "la cámara, al acecho, fisgonea, flotando en el espacio como un aliento, para emprender su reanimación al hilo de las sucesivas panóramicas" (también Guerin); sólo que ahora literalmente la cámara de cine ES el aliento.

El cine de monstruos hipermoderno difumina su exceso de individualidad armando una ficción puramente subjetiva en el lindero de lo permisible (la cámara se lleva sendos madrazos y sigue y sigue y sigue y sigue grabando), donde "el argumento se basa en esa circulación incesante de la cámara que trata de organizar, mezclando flujos visuales y sonoros, un vínculo tangible y material entre la historia contada y la realidad" (otra vez Guerin), hasta plasmar puras abstracciones de las formas geométricas a la hora de la destrucción y la muerte.

El cine de monstruos hipermoderno consuma su exceso de lo mediático mediante advertencias de "Este archivo visual es propiedad del Gobierno de los Estados Unidos" así como el "Prohibido reproducir copias", una TV en colores primarios que simula el inicio/fin de la transmisión, la cámara digital omnipresente, la fecha y hora en la esquina inferior izquierda de la pantalla, los teléfonos celulares milagrosamente activos, y las pantallas de plasma al momento de la rapiña.

Y el cine de monstruos hipermoderno visualiza una excitante fantasía apocalíptica que deglute todos los miedos, paranoia, e impotencia de la devastación post 9/11 (como ya lo habían hecho Plan de vuelo, Vuelo nocturno y Serpientes a bordo; todas a bordo de un aeroplano) pero ahora a nivel masivo, para entregarse en el último minuto a un grostesco/fascinante circo sentimentalista a lo Titanic (Cameron, 97), con el Jack y la Rose que nos merecemos gritando a todo pulmón "¡Te amo!" justo antes de morir.


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Cloverfield 7

8 comentarios:

eltauromquico dijo...

Serpientes a bordo.
En una oportunidad estaba sobrevolando la selva y llevabamos de pasajseros a dos indigenas, estos estaban aterrados y se agarraban a los asientos. Un animal fuera de su habitat reacciona igual y no se pone a pasear por el avion, busca el rincon mas oscuro y alli se enrosca y trata de ¿olvidar? el momento que vive. Algunas peliculas no reflejan la realidad de las cosas, como esas en que aparece un monstruo y tres valientes armados de pistolitas lo enfrentan, cuando por menos cosas las FFAA de los EEUU hacen mierda a un pais.

Taquero Narcosatánico dijo...

Me divirtió mucho en su momento. A la lejania no se qué tanto me guste. Quizás me quede con la mirara desvirginada, jo.

Aunque ahora que lo pienso, Cloverfield no refleja mi realidad, iré a llorar al baño :(

Paxton Hernandez dijo...

jajajaja

el ojo en la cerradura dijo...

Pues a mi me sigue gustando. ¿Qué más nos tienes preparado de la paxtonteca?
Saludos!!

Usuario dijo...

¡No'mbre! Si un monstrito y una "bruja del bler" se hicieron chirronguérrimas y famosas, mandemos un video con un narco enfrentamiento, chance y damos el calce de "The Hurt Locker".

¡Saludos!

Rubo dijo...

A mí, Cloverfield no me gustó. Estaría más padre una película donde un monstruo graba como él y sus amigos destruyen una ciudad.

Joel Meza dijo...

A mí no me gustó porque los personajes me cayeron mal y el monstruo no se los tragó más pronto.

Rubo dijo...

Sí, yo apoyo eso.