martes, noviembre 24, 2009

Calendario de cierre del año fílmico


Por primera vez en la historia del blog, adelantamos el cierre del año fílmico 2009. Son causas de fuerza mayor, ya que todavía no sé si nuestro departamento de recién casados tendrá electricidad.

  • LISTA DE FILMES ELEGIBLES. Lunes 7 de diciembre @ 5:00 AM.
  • PEORES ESTRENOS NO-ESTADUNIDENSES. Martes 8 de diciembre @5:00 AM.
  • PEORES ESTRENOS ESTADUNIDENSES. Miércoles 9 de diciembre @ 5:00 AM.
  • PEORES BODRIOS MEXICANOS. Jueves 10 de diciembre @ 5:00 AM.
  • MENCIONES ESPECIALES. Domingo 13 de diciembre @11:00 PM.
  • MENCIONES HONORÍFICAS. Martes 15 de diciembre @ 11:00 PM.
  • MEJORES ESTRENOS COMERCIALES. Jueves 17 de diciembre @ 11:00 PM.

miércoles, noviembre 18, 2009

Intimidades de Shakespeare y Victor Hugo (2008)


La invocación nemónica

La desarmante ópera prima hecha con 3 pesos de la egresada del CCC Yulene Olaizola, Intimidades de Shakespeare y Victor Hugo (México, 2008) es un sensacional documental criminalístico jamás sensacionalista ni rojo, una reconfiguración del sentido de la no-ficción gracias a su vuelta de tuerca shocking nunca gratuita ni oportunista pero sí trabajada calculadora y progresivamente, un retrato evocativo que esconde muchas perturbaciones y perversiones debajo de su aparente tranquila superficie, una perfectamente equilibrada colección de delirantes arrebatos plasticistas, un grandioso film mexicano sobre Arte.

El diálogo vivo. A contracorriente de casi todo el cine documental moderno con sus farragosos monólogos –entrevistas y su falaz “captación directa de la realidad” a lo Los herederos (Polgovsky, 08), los sujetos-objetos de la investigación de Intimidades de Shakespeare y Victor Hugo entablarán diálogos entre sí, con la documentalista, consigo mismos. Al diablo con la pretendida objetividad de los documentalistas. A imagen y modelo del método socrático, el diálogo será el medio porque el que la verdad surja. Diálogos coloridos, diálogos pintorescos, diálogos hiperlúcidos de ese par de señoras setentonas, diálogos audaces y locuaces que sólo traerán la verdad factual, la verdad intuitiva, la verdad sensorial, la verdad emocional.

El reacomodo del sentido. Como pocas veces y de manera contundente, una vuelta de tuerca reconfigura el sentido de la no-ficción. La primera vista, el resultado es fascinación pura. La segunda vista, todas las creaciones de Jorge Riosse resaltan como el temible testamento de una mente trastornada, invocando un sentimiento perturbador y de desasosiego. Ejemplificando con brillantez la capacidad que tiene el Arte para sublimar o trastornar (¿aunque en el fondo sea lo mismo?), para urdir dentro de sí, para bien, para mal o para peor (“buscó dentro de sí y como estaba loco, lo que salió no fue bueno” Rosa Carbajal”).

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Intimidades de Shakespeare y Victor Hugo 8

domingo, noviembre 08, 2009

Halloween II (2009)


Una disculpa al Duendecillo Callejero, tenía toda la razón sobre esta basura

LAS PRETENCIOSAS PESADILLAS

A medio camino entre el caso clínico de grandilocuencia de auteur y la mamararrachada psicoanalítica de lonchería, se encuentra Halloween II, de Rob Zombie (La casa de los mil cuerpos 03, Los rechazados del diablo 05), un caso de estudio en sí mismo de cuando las pretensiones del director de plano se salen de control, sólo para echar por la borda lo que hubiera parecido en principio una promisoria carrera.

Ha pasado casi 1 año de los asesinatos perpetrados por Michael Myers y Laurie Strode (Scout Taylor-Compton) aún es acechado por los terrores del pasado. Nada parece tranquilizarla y la fatidíca fecha de Noche de Brujas parece estar más cercana y amenazante sólo para desatar visiones mafufas de pena ajena (¿un caballo blanco?) tanto en la cabeza de Michael Myers como en la de Laurie.

Es así que, encaramado como si se tratara de un subBergman o subFellini región 1 pirata, Zombie tiene la necesidad de que cada asesinato brutal, cada cráneo destrozado, cada abdomen hecho trizas por el cuchillo cebollero, deba tener resonancias metafísicas o místicas o espirituales para tratar de explorar el stress postraumático de Laurie o la violencia todo-destructrora del perfecto asesino. Ajúm. Zzz.

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Halloween II 6

jueves, noviembre 05, 2009

Las 10 películas que más han asustado a Paxton

1. Masacre en cadena (EUA, 1974) de Tobe Hooper


2. El exorcista (EUA, 1973) de William Friedkin


3. Cuando llama un extraño (EUA, 1979) de Fred Walton


4. Halloween (EUA, 1978) de John Carpenter


5. El bebé de Rosemary (EUA, 1967) de Roman Polansky


6. The Hitcher (EUA, 1986) de Robert Harmon


7. Las siete puertas del infierno (Italia, 1981) de Lucio Fulci


8. Holocausto caníbal (Italia, 1980) de Ruggero Deodato


9. Las diabólicas (Francia, 1955) de Henri-Georges Clouzot


10. 29 Palmas - Pasiones salvajes (Francia, 2003) de Bruno Dumont

martes, noviembre 03, 2009

Sector 9 (2009)

Sharlto Copley en Sector 9

LA CIENCIA FICCIÓN POLÍTICA

En Sector 9 (District 9, EUA-Nueva Zelandia, 2009), ópera prima del sudafricano Neill Blomkpamp, el medio babas medio aventajado burócrata de sospechoso organismo multinacional Wikus Van De Merwe (Sharlto Copley sensacional) es asignado para ser el líder de la misión para reubicar al más de millón de aliens en el nuevo Sector 10, pero durante el desempeño de sus deberes es infectado por ADN alienígena, poniendo en riesgo la reubicación así como los planes de cierto alien para activar el mecanismo que los lleve de regreso a su hogar interplanetario.

La ciencia ficción política recurre a una estructura inconsistente de tres partes bien diferenciadas: una primera en modo de falso documental falaz y truculento; una segunda en exquisito melodrama spielbergiano hasta con sus consabidos traumas pater-filiales y conyugales; y una última en bombástica cinta de acción pos-posmoderna a lo Ciudad de Dios / Tropa de élite.

La ciencia ficción política consuma una grotesca, por obviota y elemental, metáfora sobre el apartheid sudafricano, materializada en el ghetto del Distrito 9 del título, la pobreza generalizada cual verdadero virus del siglo XXI, la marginación y la falta de oportunidades para el desarrollo.

Y la ciencia ficción política logra hacer surgir la poesía dura en la figura del burócrata Wikus Van De Merwe, primero desalojador de la población alienígena, posteriormente infectado con material genético de los “langostinos”, y luego convertido en codiciado tesoro de investigación biomédica por obra y gracia de su rapaz suegro, para transformarse finalmente en un salvador intergaláctico mestizo y el héroe (caucásico, faltaba más) del inflado y tramposo filme, que como conclusión regresa ineptamente a su falso documental digno (¿o indigno?) de una cosa como Un día sin mexicanos (Arau, 04).

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District 9 7

viernes, octubre 23, 2009

La película de octubre

miércoles, octubre 21, 2009

Silencio en el lago (2008)


Kelly Reilly y Michael Fassbinder en Silencio en el lago

La pareja moderna en el cine de terror contemporáneo parece estar destinada a un sanguinario sacrificio. Así lo demuestran tanto Hotel sin salida como la ultraparanoica Los extraños. Silencio en el lago (Eden Lake, Reino Unido-Islas Caimán, 2008) de James Watkins lo confirma con creces.

Una versión trastornada del Deliverance de John Boorman, el filme da cuenta entre el enfrentamiento brutal entre la pareja citadina acomodada (Kelly Reilly, Michael Fassbinder, los dos magistralmente dispuestos a lo que sea) y una banda de adolescentes cockney trash. Otro vigoroso ejercicio de tensión extrema, logra invocar los odios clasistas como pulsión que alimenta la brutalidad.

El final, quizás uno de los más crueles jamás filmados, sin necesidad de utilizar el gore previo, queda como una broma cósmica pasada de lanza: bienvenido sea el filme más brutal del año.

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Eden Lake 7

lunes, octubre 19, 2009

Portadores (2009)

Escena de Portadores

Se le debe a Exterminio (Danny Boyle, 02) el haber confirmado lo que ya se temía: esta década fue la de las infecciones. Con un estilo intenso y brutal, la infección de "rabia" es causa de otra plaga en el filme de Boyle: la de los infectados, no propiamente zombis puesto que no han muerto, pero sí sanguinarios y violentos seres que destilan irracionalidad y furia. Segunda confirmación: a punto de iniciar la década del vampiro, la que termina fue la década del zombi.

Ese mismo miedo a la infección se despliega en Portadores (Carriers, EUA, 2009), de los barcelonenses Álex y David Pastor, un vigoroso ejercicio de tensión y desolación. En la mejor tradición de las ficciones ateas, se trata de un filme "sin esperanza, ni redención, ni futuro", duro y devastador como pocos a pesar de que se contiene con brillantez en cuanto al uso de la violencia, anomalía dentro de la Era del mall-horror.

Pocas veces el panorama más asolado. Detrás del horror biológico, sólo se esconde un horror moral que pone en entredicho la capacidad del ser humano para su sobrevivencia en un entorno pavorosamente cercano al de nosotros.

Bienvenida sea la película más aterradora del año.

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Carriers 7

sábado, octubre 17, 2009

Ups! Tercer aniversario...atrasado


Con mi regreso a la semana laboral después de unas bien merecidas vacaciones, olvidé por completo que este blog celebró su tercer aniversario el 13 de octubre. Sólo me queda anunciar que el blog será actualizado con más frecuencia estos últimos tres meses del año, los lunes, los miércoles y los viernes, con las entradas programadas a las 5 de la mañana. Ah y agradecer sinceramente a todos los lectores, por sus visitas, por sus comentarios y sus atenciones. Iniciamos el cuarto año.

domingo, septiembre 27, 2009

Cinco días sin Nora (2008)

Juan Pablo Medina y Marina de Tavira en Cinco días sin Nora

La comedia familiar necroamorosa

Desde un principio, atrapa la atención al detalle, que se manifiesta en la cuidadísima dirección de arte, tanto contemporánea como de época dentro del film. Una señora ya de edad avanzada cuidadosamente pone una mesa con una preciosa vajilla de porcelana. Es la señora que minutos más adelante se quitarál a vida, ingiriendo no uno, no dos, sino tres frascos de pastillas. Es la misma señora llamada Nora que trascendentalmente, con anticipación a su suicidio, tiene armado un plan para su velorio, entierro y la apoteósica reunión familiar del adiós.

La fenomenal ópera prima de Mariana Chenillo, Cinco días sin Nora (México, 2008), es una sencilla comedia negra elevada a niveles de grandeza pura gracias a su humildad y buen corazón, un exquisito ejemplar totalmente anómalo dentro de nuestro cine mexicano por sus sutilezas cómicas y/o dramáticas, un relato sin mayores búsquedas vanguardistas o estéticas pero con el aplomo de una puesta en escena pulcra y segura, un destilado del pálpito necrofílico que siempre ha tenido el cine mexicano (según Jorge Ayala Blanco en La herética del cine mexicano ) que también hace gala de su humor negro dulzón en las antípodas de la feroz amargura anticlerical de El esqueleto de la señora Morales de Rogelio A. González.

La dulce muerte. Sólo el cine mexicano puede tratar la muerte de esta manera. La muerte es motivo de regocijo y festividad para el pensamiento mexicano pero aquí también es causante de toda la ternura y dulzura destilada en el relato. Una ternura auténtica y una dulzura honesta, jamás cursi ni empalagosa, con una emotividad y una sensibilidad cada más vez más raras dentro de un cine acostumbrado al tremendismo, al griterío y a la ojetez.

La trascendencia calculada. Nora ingeniosamente se las arregla para seguir influyendo en la vida de sus familiares aunque ya no esté, activando el engranaje narrativo mediante una entrega de carne para el banquete que preparán para la celebración del Pesach. De tal manera que convocará, aún sin estar presente, a su ex esposo José Kurtz (Fernando Luján formidable), del que todavía está enamorada. Convocará a la nana Fabiana (Angélica Peláez), que se encargará de los preparativos para el banquete de despedida. Convoca a su amado hijo Rubén (Ari Brickman), que junto con su esposa Bárbara (Cecilia Suárez) y sus dos encantadoras hijitas, verán interrumpidas sus vacaciones para regresar a la Ciudad de México. Y convoca a su prima Leah (Verónica Langer), conocedora de un secreto que aunque quería, Nora no se llevará a la tumba.

Los milagros tragicómicos. Haciendo gala de un sentido del humor negro y fino, es asombrosa la capacidad del filme para hallar la gracia y la risa, a base de pura sutileza. Enfrentamiento tripartita entre el pensamiento judío, el cristiano y el ateo, el estilo depurado de Chenillo también hallará eco en una reflexión sobre la memoria y sus recovecos.

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Cinco días sin Nora 8

lunes, septiembre 21, 2009

Al servicio de la comunidad/ V


La siguiente columna apareció en El Financiero del día 21 de septiembre del 2009. Se reproduce aquí en su integridad.



EXHIBICIÓN EN CRISIS por José Felipe Coria

Es uno de los grandes misterios en la historia de la exhibición de cine en México: ¿cómo alguien que revoluciona el mercado renuncia a él a las primeras de cambio? Miguel Ángel Dávila, cofundador de Cinemex, llegó en el momento oportuno a transformar la estancada exhibición, cuando se estaba derrumbando la siniestra Compañía Operadora de Teatros (COTSA). De un día para otro rebasó a la empresa Cinemark, de Roberto Jenkins, sin duda pionera en el concepto "cineplex", y se instaló detrás de Organización Ramírez, única cadena de cines que más o menos funcionaba con la dignidad que COTSA desconocía. Dávila pasó de ser un desconocido al coautor de un trabajo por completo legendario: convertir una tesis estudiantil en una pujante empresa que mantuvo a la vanguardia hasta que, por razones que a muchos sorprendieron, se deshizo de la compañía que llegó a tener algunos de los cines más rentables en la historia nacional.

Cinemex ha estado en un verdadero carrusel: la venden, la compran, la venden, la compran, uf. El nuevo dueño es el polémico y públicamente poco conocido empresario Germán Larrea, de Grupo México. Hace cerca de un año que Cinemex pasó a ser suya al comprársela al anterior propietario, la cadena estadounidense AMC Entertainment. Con esto incrementó su presencia en el terreno de la exhibición, puesto que previamente era propietario de una cadena menor, MM Cinemas, pero que sumada a Cinemex le da una cómoda participación en el mercado con más o menos 35 por ciento de pantallas en el país.

Cinemex siempre tuvo la peculiaridad de llamar "invitados" a sus espectadores, como forma de halagarlos y hacerlos sentir en casa. Durante los primeros años de su funcionamiento, así fue. Lo que la distinguía era la gran calidad en su servicio, que algunas ocasiones se tradujo en invitaciones a los fieles de determinado complejo para que celebraran, sin costo alguno, el aniversario de "su cine" con premier sorpresa, palomitas gratis incluidas. Dicha calidad tuvo su clímax cuando promovieron una membresía con la que, por una cuota fija, el espectador podía asistir al cine todas las veces que quisiera. El concepto resultó innovador. Apostaba a que el público no asistiera solo y a que el dinero que invertía en el boleto lo dedicara al consumo de golosinas. Al parecer funcionó. Las dulcerías estaban a reventar y al menos los espectadores jubilados entraban a las matinées con café y pastelillos en mano. El concepto lo adoptó su competidor Cinépolis con idéntico éxito.

Pero llegó la nueva administración, la de Larrea, y de súbito se avisó que "por estrategia de negocios" desaparecía la membresía. Hecho no tan curioso si se observa el típico devenir del capitalismo salvaje a la mexicana: a los clientes fieles se les trata con la sutil estrategia de echarlos a patadas. La desbandada hacia Cinépolis, la revitalizada empresa de Alejandro Ramírez, no se hizo esperar: si Cinemex no iba a tener una mínima lealtad con sus espectadores, ¿éstos por qué habrían de quedarse?

Ya corrido el público cautivo, parece que ahora siguen los empleados. En los últimos días han surgido varias notas periodísticas (destacadamente en la columna "Capitanes" del diario Reforma, 9/9/2009), donde se da cuenta de algo que ya los espectadores cotidianos de Cinemex sabían: sus complejos están trabajando con mínimo personal, tanto que es de un día sí, y de otro también, tener que salir de la función para avisar que o se proyecta fuera de foco, o sin el formato que debería ser, o que por favor apaguen las luces de la sala. Al parecer hay dos cácaros para complejos que cuentan hasta con 12 salas. Para acabarla, deben hacer más cosas por el mismo salario: cácaro, dulcero, barrendero, heladero. La "estrategia" es bajarle calidad al servicio, mientras que la estrategia de su competencia, Cinépolis a la cabeza, es la opuesta.

La situación de los trabajadores es compleja. Cada que los espectadores reclaman, aquéllos dan diversas explicaciones, siendo ahora las constantes los malos tratos que reciben de la empresa, como el ser "recontratados" perdiendo ventajas laborales que antes tenían, o ver reducidos sus beneficios en un clima de hostilidad que lo primero que logra es que los empleados dejen de ser leales a la ahora perdida misión empresarial de Cinemex y laboren al "ai'se va", lo que, por supuesto, funciona como "estrategia" para alejar aún más al espectador, poniéndolo a la búsqueda de opciones que le satisfagan.

COTSA vivió en eterno deterioro porque la "estrategia de negocios" fue depredarla buscando ganancias rápidas sin servicio ni calidad. Si esto sucediera a Cinemex, el legado de Dávila quedaría en nada. Pa'llorar.